El frontón de Armejún, que en su día fue un lugar de encuentro y recreación para los habitantes del pueblo, había caído en un estado de abandono y deterioro tras años de desuso. El suelo, antes liso y propicio para el juego, estaba cubierto de maleza y lleno de piedras y escombros de antiguos edificios, mientras que la pared frontal se había derrumbado parcialmente. Ante esta situación, la Asociación Amigos de Armejún (A.A.A.) decidió emprender la ambiciosa tarea de reconstruirlo, devolviéndole su antigua gloria.
Los trabajos de restauración comenzaron entre 1998 y 2000, con la retirada de las piedras caídas de la antigua pared. Posteriormente, se trajeron bloques para reconstruir la pared, un proyecto que se materializó en 2001 cuando se empezaron a colocar los primeros bloques. En mayo de 2002, la pared quedó completamente levantada, y durante 2003 se realizó el lucido, dándole un acabado resistente y estéticamente acorde con el entorno.
La recuperación del frontón continuó en 2004, año en que se arregló la parte trasera y se preparó el terreno para recibir el nuevo suelo. Durante las reuniones de julio de ese año, tres hormigoneras trajeron el hormigón necesario para echar el suelo, devolviendo al frontón una superficie adecuada para el juego. Antes de la fiesta de San Bartolomé de 2004, se colocaron unas redes para evitar que las pelotas se escaparan del recinto y se pintaron las líneas que delimitan el campo de juego. Este proceso culminó con la inauguración del renovado frontón durante las celebraciones de San Bartolomé.
Hoy en día, el frontón es más que un simple espacio deportivo; es un símbolo de la revitalización de Armejún y un lugar de encuentro para la comunidad. Cada año, en la Fiesta de San Bartolomé, el frontón acoge el Torneo de Pelota organizado por la A.A.A, manteniendo viva la tradición y el espíritu competitivo del pueblo. Gracias a los esfuerzos de la A.A.A., este espacio histórico ha sido preservado y continúa siendo un punto central de la vida social y deportiva en Armejún.